Arte Dramático de México: Daniel H. Soto

 

Escribe, creó la compañía artística Ícaro y convierte las situaciones trágicas de su país un objeto estético.

 

Como un homenaje a los defensores de la tierra, la obra plantea una confusión entre los reyes magos y los luchadores sociales de Chiapas. Un 6 de enero, los reyes son secuestrado por la transnacional coca cola para robar sus yacimientos de agua.

 

 

 

Cocacolonización

O

Reyes en tiempos de Coca

 

La obra se desarrolla en diciembre del 2019 en los límites entre San Cristóbal de las Casas y San Felipe Ecatepec en Chiapas, México; en medio de la angustia que apaga los ojos de los guerreros en defensa de la tierra en las comunidades indígenas. Los tres reyes magos se dirigen al corazón de la selva lacandona guiados por la estrella de Belem, para honrar a la niña Diosa que esta vez será Mexicana y Zapatista, desde los Caracoles: el corazón de la Selva devolverá la luz a la humanidad; en el camino Melchor, Gaspar y Baltazar son levantados y confundidos con activistas que defienden la extracción criminal de mantos acuíferos que dejo sin agua los habitantes de San Felipe, desde que se estableció la embotelladora Coca Cola. La acción transcurre en una casa de seguridad a manera de prisión en la que tienen a los reyes magos secuestrados mientras los interrogan. Gaspar es separado del grupo, mientras, en la habitación, Baltazar intenta forzar una ventana para escapar en cuanto sea posible, aun lucen sus túnicas, pero han sido despojados de sus demás atavíos de reyes…

 

Melchor: Se me hace que ahora si no la contamos,  hermano

 

Baltazar: Tenga Fe, Melchor, este atento avisarme si alguien viene, a esta reja no le falta mucho para vencerse

 

Melchor: ¿Pero ni siquiera sabemos dónde estamos?

 

Baltazar: No sabrá usted, para mí que no estamos muy lejos de San Cristóbal, por los cuarenta y tres minutos que pasaron antes de salir del asfalto, y los otros sesenta y ocho hasta que nos bajaron (pausa), mire, si veníamos de San Felipe y nos detuvieron en Chamula…

 

Melchor: Es verdad estamos en San Cristóbal (silencio)

 

Baltazar: Es probable, Chiapas tiene muchas veredas

 

Melchor: Que bueno que conto el tiempo

 

Baltazar: Es parte del entrenamiento. Cuando te levantan en México, y te encapuchan, hay que guardar la calma, y contar los minutos y segundos desde que te suben, los cambios en el camino; créame, abra tiempo suficiente para pensar en donde estamos si estudio la geografía

 

Melchor: ¿Usted no cree que nos vayan a matar verdad?

 

Baltazar: Como le dije, de nada sirve el miedo, aun cuando venga lo peor, mejor con fe que con miedo hágame caso, si nos fueran a matar, ya estaríamos muertos

 

Melchor: No le vaya a decir a nadie

 

Baltazar: ¿De qué?

(Melchor se queda callado y se agacha)

 

Baltazar: No es vergüenza mojar los pantalones con una arma en la cabeza, Melchor,  bien podría estar lejos en su palacio pero aquí está,  porque sabe la importancia de nuestra misión, esa niña va a mover el mundo como hace dos mil años, ella es la reina de los iniciados, yo sé lo que le digo

 

Melchor: Mañana ya es 24 y mire donde estamos, que va a pasar si no llegamos  (Melchor se percata que alguien se aproxima ahí viene alguien guarde eso)

(Se abre una reja, entra un Paramilitar)

 

Paramilitar: Al parecer todos los papeles están en orden (pausa)  los de ustedes, así que pueden empezar a buscar vereda de regreso

 

Melchor: ¿Y nuestro compañero?

 

Paramilitar:  ¿Cuál compañero? Si nada más venían ustedes dos

 

Melchor: ¿Cómo que nada más veníamos nosotros? No nos vamos sin Gaspar

(Melchor pierde la calma y se aproxima al Paramilitar que sin pensarlo le deja ir un culatazo con el rifle en el estomago)

 

Paramilitar:  Y si yo quiero, nada más se va el negrito ¿Cómo vez?

 

Baltazar: Mire oficial, somos diplomáticos de oriente, comprenda las circunstancias de un viaje tan largo, no podemos avanzar sin nuestro Hermano, peor aún, en este momento seguro nos están buscando, y cuando se enteren que fue en su zona, se le arma tremendo lio (pausa), mejor podríamos arreglarnos de otra manera ¿No cree? ya casi es navidad, en lugar de que nos coja a nosotros triste que los agarre a ustedes contentos, nosotros ni somos los que buscan, para que volver con quien no es y con las manos vacías. Mejor abundancia y bendición, que tristeza y rendición.

 

Paramilitar: Ya nos vamos entendiendo, si no hay necesidad de violencia (pausa), hágale caso al negrito él sabe cómo arreglar las cosas (pausa, levanta a Melchor y lo ayuda a acomodarse en la silla) ¿Ahora dígame? ustedes son de esos revoltosos que andan haciéndole la guerra a la Coca (pausa)  Yo no entiendo porque tanto m|uina por un par de pozos de agua en San Felipe (silencio)

 

Melchor: Ya le dijimos, vamos al nacimiento de una niña que va iluminar al mundo, igual que hace tanto tiempo nacía la esperanza en un pesebre, con ella se renueva la fe, por eso es tan importante que nos permita marcharnos

 

Paramilitar:  Mire werito si ustedes quieren salir con vida de esta sierra, me van a tener que decir la verdad, porque será el sereno que se desaparezcan en mi zona, pero hay mucha gente buscando a Sinar y Noé y a sus compañeros.

 

Baltazar: Yo soy Baltazar, tal vez por eso me confunde

 

Paramilitar:  No se haga pendejo o le pongo un tiro en la cabeza a este para que vea que no estoy jugando, me va  contar la misma historia que su amigo, que son reyes de oriente, que van al nacimiento del niño dios

 

Melchor: Niña, esta vez será niña

 

Paramilitar:  Cállese, desde hace mucho andan cazando a los que protestan el desarrollo social de los empresarios gringos, la cabeza de todos los activistas tienen precio, no me explico cómo no aparecen sus huella digitales ni sus fotos en ningún registro

 

Baltazar: Le podemos dar más dinero si se olvida de que nos encontró

 

Paramilitar:  De cuanto estamos hablando

 

Baltazar: El triple de lo que dice por los que buscan, deme un teléfono y un número de cuenta  y en 5 minutos tendrá lo que le digo, nos suelta a los tres, nos vamos al nacimiento de la niña diosa y todos contentos.

 

Paramilitar:  Nada de números de cuenta todo en efectivo

 

Baltazar: En efectivo no traemos más de lo que nos quitó, mire usted,  yo soy un empresario y usted también, usted negocia con vidas, nosotros con oro, mirra e incienso, con fe, esperanza y caridad.

 

Paramilitar:  No tengo un número de cuenta

 

Melchor: Usted no pero la persona del otro lado de la puerta tiene una cuenta irrastreable con la que nadie tendrá problemas, y nosotros tenemos un banco muy atento que aparecerá la cifra que pide en un instante. Pregúntele

 

Paramilitar:  Ya le salieron los huevos

 

Melchor: Aquí usted  manda oficial

 

Paramilitar:  Tanto pedo por unos pinches pozos  culeros de coca cola

(Melchor confronta al Paramilitar)

 

Melchor: Están secando el agua de la tierra, matando  indígenas y pagando a sicarios para desaparecer a los que resisten

 

Paramilitar:  (Le mete un culatazo en el estómago otra vez) Ya vez como si te importan los pinches pozos…  se acaba de triplicar el precio de sus cabezas  ¿Y cómo sean la gente que buscan? No hay trato

El Paramilitar sale de la habitación

(Silencio)

 

Melchor: Perdón

 

Baltazar: Hemos salido de peores

 (Silencio)

 

Melchor: Acabo de firmar nuestra sentencia de muerte

(Silencio)

 

Baltazar: (sonríe) ¿Te acuerdas de Herodes? …  Ahora se llama distinto (Silencio) Tranquilo, mañana es navidad, los milagros suceden

Paramilitar entra a la habitación, pone un papel sobre la mesa y un celular, golpea dos veces el papel con el dedo índice y le extiende el celular a Baltazar

 

Baltazar: ¿Y Gaspar? ¿Sin mi hermano no hay trato?

 

Paramilitar: Usted haga la llamada, si las cosas son como dice, se van los tres tranquilamente

Baltazar coge el teléfono y se va a la parte inferior de la habitación,  mientras Melchor es hostigado…

 

Paramilitar:  ¿Entonces qué werito? si ustedes no son los revoltosos ¿Cómo sabe lo de  los pozos?

 

Melchor: Sucede en  todos los países que visitamos, la misma peste roji y blanca, asesinan personas para que la gente se vaya, y embotellan toda el agua de los ríos, millones de agua por día, provocan sequias, enfermedades, asesinan trabajadores, tienen un poder incalculable para esclavizarnos. Como un Faraón al centro de la mesa, el invitado de honor es ella… y es ella la que te hace jalar el gatillo.

 

Paramilitar:  ¿Sabes que hace coca cola arriba de un tractor en la sierra disfrazada de vampiro?

Silencio (le apunta con el rifle)

 

Paramilitar:  ¡Contéstame cabrón es un chiste!

 

Melchor: No sé, no sé, no sé qué hace coca cola en la sierra disfrazada de vampiro

 

Paramilitar:  Sembrando el terror en el campo (ríe exagerado) ¿Qué, no te gusto?

 

Melchor : Antes su violencia no era tan descarada, la gente elegía envenenarse lentamente y morir de diabetes a los sesenta, ahora compran los mantos acuíferos y matan a todo aquel que se oponga.  Las guerras serán por eso… por el agua (confronta al Paramilitar) ¿No te duele que un líquido sagrado ahora tenga precio? Que tu madre camine tres horas para beber agua. Tú no eres tan diferente de los que persigues Macario

(silencio)

 

Paramilitar:  ¿Cómo sabe mi nombre?

 

Melchor: Sabemos todo ¿Recuerdas el caballo de madera que te trajimos la última navidad con María, la muñeca con trenzas de tu hermana que tanto se parecía?  Somos reyes magos

 

Paramilitar:  (silencio Se inquieta ante las declaraciones)

 

Melchor: Mañana en la noche cuando llegues a casa, Capitán ladrara como nunca de contento, escucharas un gallo cantar a las 11 de la noche, las luces estarán prendidas, y Josefina ya no estará doliéndose en la hamaca, te espera para cenar juntos y contarte que las bolas en su vientre desaparecieron. Hoy puede ser tu milagro de navidad Macario

 

Paramilitar:  (asustado) ¿Cómo sabes que mi jefa se llama Josefina y está muriendo? ¿Cómo sabes que mi perro se llama capitán? ¿Quiénes chingado son me vas a decir de una vez por todas o aquí te quedas (carga el arma)

 

Melchor: Los mismos que se llevaron a María, te pagan para que mates a los indígenas que defienden la tierra donde Doña  Josefina enterró tu ombligo y el de todos tus hermanos, el tuyo junto a una hacha de madera para que fueras guerrero y defendieras la tierra donde naciste

 

Paramilitar:  (Rompe en desesperación apunta a Melchor) Rey mago o no hasta aquí llegaste brujo  (le dispara, Melchor cae,  Baltazar se aproxima asustado con el teléfono en las manos, pero se detiene cuando el Paramilitar le apunta)

 

Baltazar: Espera, espera (grita) ¡N0! Esta hecho (pausa) puedes revisar, está hecho (silencio) Teníamos un trato (silencio)

 

Paramilitar: ¿Quiénes son ustedes? ¿Cómo sabía todo eso de mí?

 

Baltazar: Por favor, somos de medio oriente. Estados unidos sabe todo de ti, el Facebook sabe todo de ti, Rusia sabe todo de ti ¿Cómo se te ocurre dispararle a un Rey de oriente en México a punto de una tercera guerra mundial

(El Paramilitar no deja de apuntar a Baltazar temblando, Melchor comienza a levantarse, Baltazar se aproxima a revisarlo. El Paramilitar esta perplejo, se acerca arrepentido)

 

Melchor: Estoy bien, no puede ser estoy bien

 

Paramilitar: Pero yo…  (Para el mismo) ¿Qué diablos está pasando aquí?

Silencio

 

Paramilitar:  (impresionado da una orden – extra escena) Suelten a Gaspar (pausa) váyanse… váyanse rápido

 

Baltazar: ¿Pero en dónde estamos?

 

Paramilitar: La estrella, sigan la estrella

Baltazar y Melchor salen de escena, afuera se escucha jubilo, gritan el nombre de Gaspar,  el Paramilitar sigue sorprendido en el piso, Melchor regresa.

 

Melchor: Hoy recordaste tu misión en la vida, corre a casa, Mamá te espera.

 

Oscuro

 

 

(Extra escena, reaparecen los tres reyes magos)

 

Baltazar: Es un milagro que no te atravesaran  los disparos, hermano

 

Melchor: ¿Estás loco? ¿A quién se le ocurriría atravesar México con ese cofre de oro sin un chaleco antibalas bajo las vestiduras.

 

FIN

 

Inspirado en el cuento DE CAÑONAZOS BAILABLES O LA NOCHE INOCENTE de Ricardo Dávila Escritor Colombiano. Dedicado a la memoria de Sinar Corzo Esquinca, integrante del Comité Ciudadano de Defensa de los Derechos Humanos en Arriaga Noé Jiménez Pablo, miembro de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala-Movimiento Nacional,  José Santiago Gómez, del Movimiento por el Bienestar, la Paz y el Bien Común en Amatán, Chiapas. José Luis Álvarez Flores, defensor de la preservación del mono Saraguato y del Río Usumacinta. Mario Moreno López miembro del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo, todos ellos luchadores incansables asesinados este año por su trabajo en defensa de la tierra en el estado de Chiapas. Almas indispensables que inspiran a nunca rendirnos, las almas nunca mueren.

NOTAS:

 

  • Una investigación de la organización Truthout alertó que el agua está desapareciendo en San Felipe Ecatepec, un pueblo indígena de Chiapas. La causa: una planta embotelladora de Coca-Cola, operada por la empresa mexicana Femsa que ha consumido más de 1.08 millones de litros de agua por día. La planta embotelladora abrió sus puertas en 1994. La Conagua renovó el permiso en 2005 y ahora opera dos pozos con 40 permisos para explotarlos.

 

  • “En los últimos cuatro años nuestros pozos han comenzado a secarse”, dijo a Truthout Juan Urbano, ex presidente del Territorio Comunal de San Felipe Ecatepec. “A veces las personas caminan dos horas al día para tomar agua, otras tienen que comprarla”.

 

  • A pesar de que Chiapas tiene el mayor nivel de recursos hídricos renovables per cápita en México, al ubicarse en el séptimo lugar de las entidades federativas con 113 mil 002 de agua renovable, de acuerdo con información del Atlas del agua en México 2015, una de cada tres personas en zonas rurales carece de agua potable segura. El cambio climático y los brotes de salmonela han exacerbado el problema.

 

 

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