Poesía japonesa

Toshiko Hirata

(Shimane, 1955)

 

Poeta, novelista y dramaturga. Algunos de sus libros son La mujer que engorda cada noche (1991) y  El frágil (chistoso) matrimonio, (1993).

 

 

HOMBRE SIN BRAZOS

 

Un hombre sin brazos estaba de pie

Separados por un semáforo parecido a un puente colgante

él y yo nos enfrentábamos cara a cara

Él no tenía sus brazos

El semáforo cambia su luz a verde

y el hombre vino hacia mí

Yo, fingiendo estar preocupada por algo

me puse a caminar mirando mis zapatos

Después de cruzarme con él

y llegar a la otra orilla

corté el puente y volví mi rostro

Miré su saco viejo

y por un rato contemplé sus dos mangas vacías

 

Fui yo quien cortó sus brazos

Como si quitara unas ramas innecesarias

se los separé con una sierra

para que no pudiera tomar volante

para que no se pudiera salir abriendo una puerta

para que no se fuera con una mujer

para que no le pudiera agarrar los senos

para que no pudiera ahorcarla

Lo aserré con todas mis fuerzas

Para ser la primera vez lo hice bien

Él también me alabó; lo hiciste excelente

Su cuerpo amputado

quedó sobrio como un árbol del invierno

 

Pero

Los brazos no dejan de renacer

Para cuando llegue al cuarto de esa mujer

las dos mangas vacías de su saco

se habrán llenado de algo parecido a unas ramas

Aunque se corte su cuerpo por el dorso

los brazos renacerán tantas veces

 

TESORO

 

La palabra más hermosa del mundo

es Concertgebouw

Hace cuatro años en Ámsterdam

mientras me paseaba en el tranvía de la tarde

vi un edificio enorme frente a mí

Te pregunté: ¿Qué es esto?

Concertgebouw —Respondiste.

 

Concertgebouw

En ese entonces

no sabía qué era eso

pero tu voz que lo susurró

fue tan linda

que a partir de ese momento esa palabra se volvió mi tesoro

 

No había escuchado a alguien

decirla antes

ni después

y fue la única vez

que susurraste

esa palabra que escuché sólo una vez

Yo fui la única que oyó

en aquel momento

esa blanda

voz

tuya

 

Escrito aquí de esta manera

Mi tesoro de pronto pierde su brillo

se convierte en algo menos que el cadáver de una cigarra

Para desechar una cosa importante

confesé mi secreto

Para olvidarme de esa palabra

y también de ti

 

Adiós

mi Concertgebouw

Jamás volveré a enamorarme de ti

Las cosas importantes

hay que tirarlas una y mil veces

 

Hasta el rocío dulce de la separación

pierde sabor al ser escrito aquí

Ni siquiera siento una herida

Qué pena

 

Poemas en la versión de Kazunori Hamada, antología de poesía contemporánea de Japón, revista Alquitrave No 49, año 2009.

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