El diario íntimo, un viaje confesional: Estefanía Guarquin

Pedaleo el aire de mi habitación

 y comenzaré a ser feliz cuando alguien entienda que me convertí en bicicleta

 

¿qué es una persona sentada en una alfombra?

¿qué es una persona sentada en una alfombra que recuesta su espalda sobre el piso y alza sus piernas hacia el cielo?

¿qué es una persona que recostada en el suelo y con sus piernas hacia el cielo cierra los ojos e imagina que anda en una bicicleta en algún lugar de este mundo?

¿qué es una persona que se puede ver desde la puerta de su habitación echada en el suelo con sus ojos cerrados y con sus piernas elevadas, en movimiento de bicho muerto?

 

yo, le deseo un buen viaje…

Y quizá, también, le doy un empujón a su bicicleta…

 

En el andar de los pedales se siente la vibración del cuerpo palpando la rugosidad de aquel suelo. El viento, sospechoso, hace tambalear el cuerpo hecho bicicleta acechando los pensamientos de esta persona que transita por algún lugar del mundo desde el suelo de su habitación. La persona piensa– conozco a alguien que sería buen explorador- y hábilmente esquiva un hueco en el camino, perdiendo el hilo de su pensamiento

Ahora observa la luz que toca los pelitos de sus brazos y al mismo tiempo echa un vistazo al suelo próximo a transitar. Determinada, mueve el manubrio y pasa por encima de las hojas secas haciéndolas crujir y sintiendo el placer que esto le produce.

 

Desde la distancia, la figura de la persona que pedalea el aire es absurda, algo infantil, distraída e incluso

deplorable…

podría ser que se retuerce del dolor de panza o se regocija a carcajadas…

Voltea en la esquina.

Un auto la sorprende y el cuerpo en la acción de parar termina por oscilar fuertemente. Poco le importa el acontecimiento… pero estupefacta, levanta la vista y sabe qué está extraviada. Siempre le sucede y se reprocha a sí misma.  La persona actúa como si nada hubiera sucedido, pero en su mente el hilo del pensamiento vuelve – quizá deba viajar con alguien-  así no se accidentaría tanto y podría ocultar que está perdida.

 

 y entonces aquel que observa de lejos ve en la acción de aquella persona

la posibilidad de escapar…

 se une al paseo, se echa en el suelo y actúa con sus ojos cerrados como un bicho padeciendo…

¿qué son dos personas echadas en el suelo actuando como bichos padeciendo?

¿qué son dos personas echadas en el suelo pedaleando el aire sin tener a dónde ir?

 

Estefanía Guarquin es una artista y estudiante bogotana, en camino de ser profesora de yoga, apasionada por experimentar la escritura y amante de los viajes “mochileros”.

 

Ejercicio de escritura del Taller El diario íntimo, un viaje confesional,  dirigido por Angélica González Otero, Bogotá.

 

El muro del lector es un espacio abierto para que los lectores de Lugar poema publiquen expresiones literarias propias o de otros autores, enviando sus textos a contacto@lugarpoema.com

 

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