Poesía Francesa: Claude de Burine

Claude de Burine

(Saint-Légèr des vignes, 1931 – Louveciennes, 2005)

 

Uno muere de su infancia: tres poemas de Claude de Burine

 

Por Camilo Rodríguez

 

Claude de Burine nació en el castillo de su familia, en la región de Nievre, en el centro de Francia. Creció y estudió en la región, rodeada de ciertas comodidades y fascinada por la poesía romántica de su considerable biblioteca familiar. Sus paseos lacustres, así como su propensión a la soledad, habrían de convertirse en materia de creación. En 1949 Claude contrae matrimonio con un arquitecto y decide seguirlo a Marruecos, donde será maestra de escuela. Su relación se deteriora y, a pesar de las dificultades que implica un divorcio, se separa tras 7 años de vida conyugal, regresa a Francia y se instala en París, para dedicarse de lleno a la escritura. Allí conoce a la pléyade de surrealistas, se nutre de sus influencias, de su credo y se casa con el pintor Henri Espinouze. Aunque sus escritos datan de su juventud, en 1957 publica su primer poemario Cartas a la infancia, un agudo compendio de odas al paraíso perdido de la inocencia infantil. De los años sesenta hasta 1982, cuando muere Espinouze, vive una prolífica etapa creativa con seis poemarios y cientos de notas de periódico y revistas culturales en Europa. En 1977 recibe el premio Max Jacob por El Barquero y en 1996, su obra El árbol de pájaros obtiene el premio Louise-Labé.

Tras una vejez relativamente tranquila entre París y Nievre, Claude de Burine fallece a causa de una embolia pulmonar en julio de 2005.

Según sus propias palabras, “la poesía es un estado. Una especie de vagabundeo. Yo tenía tres años cuando, una noche, salí sola de mi casa para tratar de traer el claro de luna hasta la cubeta de champaña de mis padres. Eso es la poesía”.

 

La escritura

La sombra de la mano

sobre la página

y es:

La senda de los plátanos

al fondo

alguien a quien perseguimos:

El recuerdo,

una palabra

que bordea la cerca

quería volar

la flor de los bosques

convertirse en ese lago

el estanque de las noches

donde a veces

se bañaba

la infancia.

 

 

Écriture

L’ombre de la main
sur la page
et c’est :
L’allée des platanes
au fond
quelqu’un que l’on chasse :
le souvenir,
un mot
qui longe la haie
voulait voler
la fleur des bois
devenir ce lac
l’étang des nuits
où parfois
se baignait
l’enfance.

 

Uno muere

 

Uno muere de su infancia,

de sus muebles de madera,

de sus árboles de músculos fuertes,

de su tierra que se mueve

bajo los pasos de las estaciones

más seguramente

que de amor.

 

Pero uno muere de un amor

que viene a la noche caída

cuando la tarde bordó su abrigo

de estrellas mensajeras

que sus manos están vestidas

del cuero suave de los encuentros

que sus palabras abren la sala

donde parecen dormir

aquellos que nos esperan.

 

On meurt

On meurt de son enfance,
De ses boiseries,
De ses arbres aux muscles forts,
De sa terre qui bouge
Sous les pas des saisons,
Plus sûrement encore
Que de l’amour.

Mais on meurt d’un amour
Qui vient à la nuit tombée
Quand le soir a brodé son manteau
D’étoiles messagères
Que ses mains sont vêtues
Du cuir doux des rencontres
Que ses paroles ouvrent la salle
Où paraissent dormir
Ceux qui nous attendent.

 

Viene la noche…

 

Viene la noche

Sus vidrerías

Bajo sus galerías

Donde el viento tiene una tienda

De pie

En el sector privado

Del cansancio

Vamos

Habrá entonces que

Partir solo

En sus botas

De sal y de tierra

Hoy la muerte

Y esta joven lluvia morena

Que habla a sus perros.

 

 

Vient le soir…

Vient le soir
Ses verreries
Sous les galeries
Où le vent tient boutique
Debout
Dans le secteur privé
De la fatigue
Allons
Il faudra donc
Partir seul
Dans ses bottes
De sel et de terre
Aujourd’hui la mort
Est cette jeune pluie brune
Qui parle à ses chiens.

 

La selección, versión de los poemas en español y nota biográfica son de Camilo Rodríguez (Bogotá), maestro en letras francesas de la Universidad de Toulouse II, traductor de “Salambó” de Gustave Flaubert (Fondo de Cultura Económica, 2020) y “Diario de viaje de Michel de Montaigne” (Minerva editorial, 2019). Es autor de crónicas, cuentos y críticas de cine publicadas en medios como Revista Nexos, Revista Arcadia y Revista de la Universidad UNAM.

 

 

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