Un Lugar para Ti

Poesía irlandesa: Moya Cannon

Tiempo de lectura: 2 minutos

 

Moya Cannon

(Dunfanaghy, 1956)

 

Estudió historia y Política. Es una poeta con una gran sensibilidad hacia las expresiones musicales tradicionales. Ha traducido canciones desde el gaélico mientras algunos de sus poemas han sido musicalizados por Jane O Leary, Philip Martin y Cranitch.
 
 
Introductions

 

Some of what we love

we stumble upon —

a purse of gold thrown on the road,

a poem, a friend, a great song.

And more

disclosed itself to us—

a well among green hazels,

a nut thicket—

when we are worn out searching

for something quite different.

And more,

comes to us, carried

as carefully

as a bright cup of water,

as new bread.
 
 
Instrucciones

 

Algo de lo que amamos

resulta de haber tropezado con ello,

un monedero de oro tirado en el camino,

un poema, un amigo, una gran canción.

Y más se nos revela,

un pozo entre verdes avellanos,

un matorral de nueces,

cuando ya sentimos el desgaste

de buscar algo muy diferente.

Y más llega a nosotros

acarreado

con tanto cuidado,

como una luminosa taza de agua,

como pan nuevo.
 
 
Harmonic Vases

 

In the choir of the Eglise St. Martin

just beneath the light- blasted gothic vaults

are a number of small holes,

the openings of large ceramic pots

placed in the walls

to improve the acoustic.

Lucius Mummios, who destroyed

the theatre of Corinth,

transported its resonating bronze vessels to Rome,

and dedicated them

at the temple of Luna.

In cottages in Co.Clare,

an iron pot or horse’s skull

was buried under the hearthstone

to give resonance to a dancer’s step,

to contain the necessary emptiness,

for though we wish to live

utterly alive, within our skins,

there lives in us another yearning:

that whatever harmonic is awakened in us,

reverberate outwards,

through our voices, our steps,

and outwards,

and outwards.
 
 
Floreros Armónicos

 

En el coro de la iglesia de San Martín,

justo debajo de las bóvedas góticas,

hay una serie de pequeños agujeros,

las bocas de grandes vasijas de cerámica

empotradas en las paredes

para mejorar la acústica.

Lucius Mummios, quien destruyó

el teatro de Corinto,

trasladó a Roma sus resonantes vasijas de bronce

para ofrendarlas

al templo de Luna.

En las cabañas del Condado de Clare,

una olla de bronce o un cráneo de caballo,

fueron enterrados bajo la piedra del hogar

para darle resonancia al paso de un bailarín,

para retener el vacío necesario,

porque deseamos vivir

completamente vivos, dentro de nuestras pieles,

llevamos en nosotros otro anhelo:

que cualquier armonía que se nos despierte,

reverbere hacia afuera,

a través de nuestra voz, nuestro paso,

y hacia afuera

y hacia afuera.
 
 
 

Del libro The Wake Forest Series of Irish Poetry, Volume II (2010). Selección y traducción de la poeta colombiana Clara Schoenborn , autora de los libros Búsquedas y encuentros (Caza de libros, Bogotá,2011), Los oficios en clave de Atenea (Ediciones Embalaje, 2011 y Apidama Ediciones, 2013, Bogotá), Huecos en la luz, (Ediciones Torremozas, España, 2014), entre otros. 

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